sábado, 7 de enero de 2012

CAP.8 ~ Aprendí a quitarle al tiempo los segundos, él era el único capaz de hacerme ver el cielo aún más profundo.

Intercambiamos muchas miradas, miles de emociones y sentimientos en ellas. Cientos de pensamientos cruzaban mi mente de un lado a otro. 
-Creo que es hora de irme-
-¿Te llevo?- preguntó Justin-
-No hace falta, ya voy sola- le sonreí-
-No quiero que vayas sola, ¿y si te pasa algo? No tienes licencia, eres menor de edad, anda déjame llevarte-
-Vale, pero en este coche...-acabé accediendo, cómo no-
-¿Es de tu padre?-
-Sí, uno de sus coches... Como se entere de que lo cogí, me aniquila así que date prisa-
-No se puede ir rápido por la carretera é.è-Tenía razón, sí-
-Ya...-
Justin arrancó el coche, y encendí la radio. De repente sonó Marry you, de Bruno Mars. A los dos nos gustaba su música, y esta canción era muy bonita. Nos la sabíamos completa, así que la comenzamos a cantar. (Él la cantaba mejor que Bruno, para qué mentir).
En un despiste, nos miramos. En ese instante, maldito momento, pude ver poco. Un coche venía como loco por el lado de Justin, las luces delanteras de éste nos encandilaban. Justin agarró mi mano en ese mismo momento, fuerte, como si nada malo nos fuera a pasar... Pero pasó.
Me desperté en una ambulancia, llena de tubos y toda clase de artilugios a mi alrededor.
`La chica ha despertado`- oí decir a uno de los paramédicos. 
Me dolía muchísimo la cabeza, miré mi brazo derecho, tenía una gran herida. Una brecha no muy profunda pero amplia, que llegaba desde mi hombro hasta poco antes de llegar a mi muñeca, por el lado del antebrazo gracias a Dios. 
-¿Dónde está Justin?- pregunté alterada cuando me recuperé un poco-
-¿El chico que venía contigo?- preguntó el paramédico- 
-Sí, ¿dónde está?-me alteré aún más-
-Él está en la otra ambulancia...-
-¿Qué le pasa?- intenté levantarme con todas las fuerzas, pero no pude-
-Nada, descansa, no te preocupes-
-He dicho que qué le pasa a Justin, ¿dónde está? ¿dónde? -Comencé a llorar, me temía lo peor-
Mientras tanto, Justin estaba inconsciente en la camilla de la ambulancia donde su cuerpo yacía. El coche había chocado contra su cuerpo literalmente. Se había dado un golpe, sobre todo y el más grave, en la cabeza. Y tenía varias fracturas: una en el brazo izquierdo, una en el tobillo izquierdo y otra en la rodilla. La cabeza le sangraba mucho, parece ser que tenía una hemorragia grave; no paraba de sangrar. Los paramédicos intentaron hacer todo lo posible, pero no dejaba de fluir la sangre dejándolo cada vez más pálido. La línea que marcaba su estado se aceleró, sus pulsaciones cada vez eran más intensas, hasta que de repente su corazón dejó de latir. Intentaron reanimarle, esperando un milagro o algo que se le pareciera. 
Pasaron tres segundos, después de haberle intentado devolver la vida con los desfibriladores, la línea pasó de estar recta sin respuesta a recuperar las pulsaciones, y su corazón volvió a latir.
No sabría cómo llamarlo, ¿milagro?. Lo llamaré así, un milagro. 
Hubiera preferido morirme antes de que le pasara nada. En el instante en que Justin recuperó la vida me sentí bien, fue telepático, no sé cómo explicarlo. Sentí algo, corazonadas que me indicaron que había pasado lo peor ya.
Nos bajaron de las ambulancias y nos hospedaron en nuestras respectivas habitaciones del hospital, una al lado de la otra. 
Justin, cuando se recuperó un poco...
-Alessia, ¿dónde está Alessia?-Empezó a gritar como un loco-
Llegó una enfermera, alarmada por los gritos de Justin, era jovencita, de unos 21 años.
-¿Qué pasa aquí?-
-La chica que venía conmigo, ¿le ha pasado algo? ¿dónde está?-Se intentó levantar alterado- Quiero verla, ahora mismo, necesito verla-
-No puedes, tienes que descansar Justin, tu madre y Selena están en camino- indicó a Justin que se acostara-
-¿Cuál es su habitación?-
-Es la 101, al lado de la tuya-
La habitación de Justin era la número 100. 
La enfermera se retiró, Pattie y Selena estaban en camino, Justin estaba informado. No había dejado a Selena todavía, pero este era el momento y no le importaba lo que pensaran. Como aún tardarían unos 15 minutos, Justin loco por verme, se arrancó el suero y los tubos que tenía por todo el cuerpo. Se levantó de la cama con cautela (se las arregló para sentarse en la silla de ruedas y la dirigió con la mano derecha, una faena ya que era zurdo y su mano izquierda estaba fracturada) y se dirigió hacia mi habitación, mirando atrás con cuidado por si le veían. 
A la vez que él se levantaba, yo me levanté y fui caminando sigilosamente y con precaución mirando atrás... Hasta que... ¡PUM! Nos chocamos. Pero no fue algo fuerte, fue un choque normal, sin dolor.
-Alessia-me agaché para besarle ya que estaba sentado- ¿estás bien?-
Yo tenía el brazo escayolado, dolía mucho, pero fingí estar bien y solo sonreí.
-Te quiero Justin-
-Te amo Alessia- 
Nos besamos; a partir de ese momento aprendí a quitarle al tiempo los segundos, él era el único capaz de hacerme ver el cielo aún más profundo. 
Hasta que llegó Selena, novia oficial de Justin, al lado de Pattie, su madre. Genial... La que se iba a liar allí.