sábado, 23 de marzo de 2013

La despedida

¿A qué esperas? Márchate. Si es lo que en realidad quieres, ve y busca tu lugar en otro sitio, ve y busca el calor y las caricias que te di, en otros brazos; coge todo lo que quieras, pero vete ya. Haz que me olvide de ti, tan rápido como tú te has olvidado de mí. Por favor, recoge todo el dolor que sembraste en mi interior y llévatelo también. Porque has marchitado mi corazón, y como una espina te has clavado en mi interior, así que ¿de qué me sirve tenerlo? Haz lo que quieras con él, pero aléjalo de mí también.