Me resulta muy difícil mirar atrás y hacer la vista gorda a cosas que, a pesar de los años, me siguen haciendo tanto daño como si hubieran ocurrido ayer mismo. Pero, ¿sabéis qué? Volverse para mirar de cara al pasado es una pérdida de tiempo, debemos vivir en el presente, sin retroceder; y debemos pensar en el ahora, no preocuparnos por el futuro. "Lo pasado, forma parte del recuerdo. Lo presente, está ahí para disfrutarlo. Lo futuro, ya vendrá".
sábado, 3 de noviembre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
La despedida.
Desperté entre sollozos, entonces comprendí que me faltaba algo. Faltaba aquel dulce aroma impregnado en el ambiente de la habitación, su cuerpo junto al mío, sus brazos rodeándome, su rostro frente al mío, el calor de sus caricias. Abrí los ojos y por un instante pensé que había sido una pesadilla, que se había ido. Volví a cerrarlos, y luego los abrí repentinamente, pero para mi sorpresa, no estaba allí en realidad. Se había marchado. Al no ver su ropa desperdigada por todo el suelo, me sentí vacía. Podía notar cómo miles de sensaciones afloraban en mis ojos, transformándose en lágrimas que poco después brotarían de ellos para filtrarse en mis mejillas y ser absorbidas por mis labios. La persona a la que más quería, me había dejado, se había ido.
Entonces encontré una carta sobre la mesilla de noche; simplemente decía:
Entonces encontré una carta sobre la mesilla de noche; simplemente decía:
"Lo siento, no eres tú, soy yo".
Todo estaba claro; había encontrado a otra, y el solo pensar que había sido reemplazada como un juguete, como un trapo, como un útil de usar y tirar, me hizo el alma polvo.
¡Un aplauso!
domingo, 28 de octubre de 2012
Conoces mi nombre, no mi historia.
Mi nombre no te revelará mi historia, ni mi aspecto te hará ver lo que en realidad siento por dentro. Si me conoces, sabrás que no todas mis sonrisas son de las de verdad, sabrás que no todas mis lágrimas son tristes. Aprenderás que a la hora de elegir, necesito un blanco o un negro, y no un gris. Que cuando más fuerte parezco, más cerca estoy de la fragilidad, de romperme en pedazos. Que cuando te digo "déjame sola", es cuando más te necesito a mi lado, y que cuando digo que no te quiero en realidad estoy diciéndote que no puedo vivir sin ti. Que no deberían hacerme enfadar, si no quieren tener problemas. Que puedo ser la persona más simpática del mundo, pero de manera selectiva. Que odio las falsas promesas y me encantan las historias de amor. Peleo por lo que quiero y lucho por lo que me pertenece. No soy la más guapa del mundo, ni nada que se asemeje. Soy sencilla, una chica normal. No tengo un cuerpo diez, ni unos ojazos. Tampoco tengo la sonrisa más bonita del planeta. Simplemente soy yo, aunque a veces quiera cambiarme radicalmente, y quien me quiera, lo hará por cómo soy en realidad, no por lo que aparento ser o por mi físico.
El principio.
Un paseo, tantos rostros desconocidos pero a la vez familiares. Y de repente sientes que el mundo gira en torno a una única persona de la cual no sabes nada pero tienes la certeza de que en otra vida, había sido tu alma gemela. Entonces el sol brilla aún más, y ves a los demás como hormigas, insignificantes. Ahí está él, que viene calle arriba sonriendo e iluminando su entorno. Tú, atónita, mirándole anonadada, tropiezas con el y os caéis. Te mira. Le miras. Os miráis. Y así, es como empieza una historia de amor.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


