martes, 21 de febrero de 2012

Apocalipsis de sentimientos, todos en un 3x1.

Era veinte de febrero y estábamos juntos en mi cama, deseando parar el tiempo para no dejar de arroparnos con recuerdos. Tus brazos me rodeaban confiándome el más sincero y puro amor que jamás me hayan demostrado. Tus ojos, iluminados, se perdían en mi mirada. Tus labios, queriendo colisionar con los míos. Tu sonrisa, esa perfecta sonrisa que derretiría hasta el iceberg más grande del planeta. 
La luz se apagó, cada uno encendió una vela y el reproductor de música se puso en marcha.
`Me gustaría parar el tiempo, quedarnos así para siempre´ - Pensaba una y otra vez.
Me decidí a hacerlo, ¿por qué no? Si es la persona a la que más quiero en este mundo, no será tan insoportable el dolor. Estaba nerviosa, puede que un poco. Vale, estaba nerviosísima.
Pero a medida que sus dedos rozaban mi cuerpo y nuestros cuerpos se unían por completo, a medida que me hacía el amor, los nervios se me calmaban. Dolía, sí. Pero ese día no lo cambiaría por nada del mundo, porque fue nuestro día: el día en el que fui suya oficialmente. Y hasta entonces, el más especial de mi vida.
http://www.youtube.com/watch?v=PXJuf-IMMrU&feature=related