Me dijiste que sería la última vez, que nunca más se repetiría aquello, que jamás me volverías a engañar. Supongo que me imaginabas como la típica ingenua incapaz de destapar todos y cada uno de los tapujos que escondías tras esos finos labios que me volvían loca. Tal vez, pensabas que con un beso lo arreglabas todo, y sí, lo hacías. Conseguías anonadarme en esos labios tan bien perfilados, mientras prometías que nunca más me mentirías... Supongo que esta fue la primera promesa rota, ya que todo lo que vivimos fue una mentira.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario