Soy una princesa, sí. Pero no una de esas princesas de cuento; la típica chica diez que tiene unos ojos de ensueño y un pelo precioso, la que es toda una señorita y no dice ni un taco. Durante mi infancia, fui la princesa de mis padres, y ahora, lo que me hace sentirme más viva, es estar enamorada; que él me haga sentir como una verdadera princesa.
"Quiero ser una princesa".
No hay comentarios:
Publicar un comentario