sábado, 25 de octubre de 2014

confessions

    What to do when the only thing you need is a shoulder, not where to cry, but to hold you when you are going to fall, a kind of pillar able to keep you firm and wise... But you just get tired of searching for it. because you feel it is like asking heaven to hide all starts in the night sky, to take away the shine of all of them. And even knowing you will not find that kind of support, you just keep believing that, someday, it will appear; and that is how you feed your faith and you hold on all your hopes.
    Well, you do not really want someone who need you to talk about your feelings, you just need somebody who be able to read all the pain that your eyes spread in tears...

but time flies, and all you find are reasons to finally give up

    What shall I do when I feel every part of me is slowly dying? When, without water, I feel like I am drowning? When all I want to do is to hurt myself just to feel further all the pain I feel inside me? I guess I can do nothing but missing that happy, warm and fearless part I had before. And even you might think love does not hurt people, it does. It can crush your inside and break you heart into million of pieces but, whatever, you deserve it beacause you were the one who hurted more the other person, the one you fell in love with... But how to redeem myself? That is a good question. Eventhough, I did not asked him to mend me, but to not break me more... I just wanted to find somebody who, even knowing my dark side, helped me to fight my own demons. And it was at the end, when I finally realized that...
you can´t be fixed by the same person who broke you.

domingo, 6 de abril de 2014

¿Qué es el amor?

    El amor es algo divertido. Esperas que sea fácil, esperas que sea un mundo de rosas y risas, momentos perfectos como los que solo se encuentran en las películas... Esperas que ella siempre te diga lo correcto, y sepa siempre exactamente cómo te sientes, o exactamente cómo debe reaccionar ante ti. Esperas que ella te calme cuando gritas, o que te persiga cuando salgas corriendo. Esperas tanto, que te sientes completa y totalmente derrotado cuando algo no sale exactamente como habías planeado. 
    Pero esa es la gracia. El amor NO es un plan. NO tiene un comienzo exacto, y tampoco tiene una línea de meta visible para los que confían plenamente en él. El amor sucede, y es tan complicado... 
    La gente de tu alrededor no puede comprender por qué luchas tan duro por algo que te causa tanto dolor; porque simplemente, ellos no lo pueden ver. No pueden ver el anillo de locura que te encierra cuando estás enamorado. A veces es incómodo, doloroso y devastador, pero no podemos vivir sin él.  
    Lo que nunca se aprende es lo duro que es el amor. Cuánto tenemos que poner de nuestra parte en él. Cómo no merece la pena hasta que no nos volvemos idiotas por él. 
    Amor no es que ella te calme cuando tú gritas. Es ella gritando, tan alto, tan fuerte, justo detrás de ti, o en tu cara para despertarte, o para mantenerte en la tierra. No es que él te traiga rosas todos los días o detalles que hagan parecer más presentable vuestra relación. Es después de una pelea, que agota directamente la vida y los huesos de los dos, y sin embargo, ella se presenta en tu puerta a la mañana siguiente. No es ella diciéndote qué es lo correcto, o sabiendo cómo manejarte. De este modo, tampoco es que ella te acaricie el pelo mientras te dice que todo va a ir bien. Es que ella esté ahí, y que admita que está igual de asustada que tú. 
    Tienes que recordar que en el amor no eres el único implicado. Inconscientemente has puesto tu vida, tu corazón, en las manos de otra persona y has dicho: -Aquí está, haz lo que quieras. Destrózalo en un millón de pedazos, hazlo picadillo. U olvida que alguna vez te lo entregué a ti el primero, durante todo el tiempo que lo tengas.- 
    Verdaderamente, el amor hace invisible y borra todas las líneas que no podemos cruzar. Porque amar no es protegernos en nosotros mismos, sentirnos a salvo, o seguros del futuro... Se trata de mandar lejos la tensión de nuestro cuerpo, pero de la misma manera, tener fuerzas para seguir adelante. 
Porque todas esas peleas, todas esas lágrimas, la incertidumbre... Merecen la pena. Y es un infierno mucho mejor que estar feliz al cien por cien, sin alguien que nos haga ver que hay un mundo de diferencia entre sentirse "feliz" y sentirse "parte de algo".


Que desespero de esperarte

    Hoy no es uno de esos días en los que lo importante es cómo plasmar mis sentimientos, sino uno de esos días en los que lo realmente importante es, simplemente, plasmarlos sin importar cómo. 

    Me muero de ganas de decirte lo mucho que me haces falta, lo mucho que te necesito aquí conmigo, que estoy esperando una respuesta a una pregunta que ni si quiera he tenido el valor de formular... Me desespero de esperarte, y aún no recuerdo cómo olvidarte.Pasan las horas y los días, y cada día siento este vacío inmenso profundizarse más hasta perforarme el corazón, ¿y sabes qué? En cierto modo de alegro de que duela tanto, porque es una demostración de que todo lo que tuvimos fue real; de que tú fuiste real. Sí hubo un "nosotros"... Aunque ya no quede nada. ¿Tan rápido te olvidaste de mí? ¿A caso no es el primer amor el más fuerte, y a prueba de balas e incluso de olvido? Admito que muchas veces he tomado decisiones erróneas, lo he estropeado todo, lo sé. Pero niégame que sonríes al recordarme, que no has llorado hasta dormirte, que no has podido olvidarnos, que no te gustaría que volviera... Niégalo. Si lo niegas, yo ya no volveré a molestar. No volveré a tu vida más. Llevo horas mirando nuestras fotos, ese retrato, recordando todos aquellos momentos... ¿Y ahora qué se supone que debo hacer? ¿Renunciar a lo que está por venir, por algo que creíamos que no tiene futuro? Bueno, en cierto modo, de una cosa estoy segura... Nunca dejé de sentir lo que sentía por ti; cuando alguien se enamora no alcanza a ver límites, perdonas miles de veces, me lo has demostrado... ¿Entonces, qué hago? Dímelo tú, porque no puedo sacar de mi cabeza, lo que no sale por completo de mi corazón y tú, tú estás clavado en él como un tatuaje... 

sábado, 25 de enero de 2014

ahora o nunca

     Llega un momento en nuestra vida en el que nos paramos a pensar qué estamos haciendo con ella. Y es ahí donde nos damos cuenta de que no queremos que las cosas sigan como están; no queremos seguir despertándonos y reviviendo cada día las mismas experiencias, la misma rutina. Queremos fijarnos nuevas metas, queremos levantarnos y dejar que el día, por sí solo, nos sorprenda. En conclusión: queremos ser felices. Pero desgraciadamente a veces, por nuestro propio bien, tenemos que renunciar a aquello que creíamos era el motivo de nuestra felicidad, con el fin de encaminarnos hacia algo mejor. Y aunque duela tener que rechazar un pasado que en su día, te hizo feliz, debemos ser un poco egoístas y darnos cuenta de que la vida es una sola y está para cometer errores, errores que no son inservibles, porque siempre nos enseñan algo nuevo. Quizá la clave de la felicidad esté en cometer errores, en equivocarnos como si no hubiera mañana. En aquello que realmente nos hace feliz, en esas pequeñas cosas que significan mucho. Así que...

     Gracias pasado, por haberme hecho tanto daño. Por haber tenido que enfrentarme a la pérdida: de amistades, de amores, e incluso de familiares... Pero sobretodo, gracias por haberme enseñado tanto, por haber sido tan buen maestro haciéndome tropezar con muchas piedras en mi camino, piedras que he ido acumulando para que cada vez mi castillo sea más grande.

     Gracias presente, porque eres el mejor regalo con el que el ser humano puede ser premiado... Porque al fin y al cabo, estamos vivos. ¿Qué hacemos lamentándonos, en vez de ir en busca de la felicidad?

     Y a ti futuro, no he de agradezco nada porque a partir de hoy no viviré pensando en ti. Dedicaré mis pensamientos y mi día a día al presente... 

Porque es ahora o nunca.

sábado, 4 de enero de 2014

¿Cuántas?


¿Cuántas cicatrices, cuántas heridas
esperan en mi interior por fin sanar?
¿Cuántos corazones y quebrantadas vidas
ansían poderse reparar?
¿Cuántas mentiras y engaños
han causado malos estragos?
¿Cuántas lágrimas a lo largo de los años
hemos intentado contener haciendo amagos?
¿Cuántos nudos en la garganta, por no llorar,
hemos sentido apretarnos?
¿Cuántos puños cerrados
a alguien inocente han golpeado?
¿Cuántas veces hemos tenido que sonreír
y fingir que todo está bien,
aunque por dentro sintamos morir?
¿Cuántas veces hemos esperado
que alguien fuera capaz de vernos
en nuestro interior sangrando?
¿Cuántas veces hemos fingido felicidad
cuando no teníamos espacio para tanto vacío?
Y, ¿cuántas veces evitamos decir "te quiero"
por miedo a no ser correspondidos?

Alessandra Sánchez Rguez.