domingo, 6 de abril de 2014

Que desespero de esperarte

    Hoy no es uno de esos días en los que lo importante es cómo plasmar mis sentimientos, sino uno de esos días en los que lo realmente importante es, simplemente, plasmarlos sin importar cómo. 

    Me muero de ganas de decirte lo mucho que me haces falta, lo mucho que te necesito aquí conmigo, que estoy esperando una respuesta a una pregunta que ni si quiera he tenido el valor de formular... Me desespero de esperarte, y aún no recuerdo cómo olvidarte.Pasan las horas y los días, y cada día siento este vacío inmenso profundizarse más hasta perforarme el corazón, ¿y sabes qué? En cierto modo de alegro de que duela tanto, porque es una demostración de que todo lo que tuvimos fue real; de que tú fuiste real. Sí hubo un "nosotros"... Aunque ya no quede nada. ¿Tan rápido te olvidaste de mí? ¿A caso no es el primer amor el más fuerte, y a prueba de balas e incluso de olvido? Admito que muchas veces he tomado decisiones erróneas, lo he estropeado todo, lo sé. Pero niégame que sonríes al recordarme, que no has llorado hasta dormirte, que no has podido olvidarnos, que no te gustaría que volviera... Niégalo. Si lo niegas, yo ya no volveré a molestar. No volveré a tu vida más. Llevo horas mirando nuestras fotos, ese retrato, recordando todos aquellos momentos... ¿Y ahora qué se supone que debo hacer? ¿Renunciar a lo que está por venir, por algo que creíamos que no tiene futuro? Bueno, en cierto modo, de una cosa estoy segura... Nunca dejé de sentir lo que sentía por ti; cuando alguien se enamora no alcanza a ver límites, perdonas miles de veces, me lo has demostrado... ¿Entonces, qué hago? Dímelo tú, porque no puedo sacar de mi cabeza, lo que no sale por completo de mi corazón y tú, tú estás clavado en él como un tatuaje... 

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