Puede que no sea la típica chica, que sea más rara que un perro verde. Porque toda mi vida he soñado con vivir el momento, disfrutándolo, sin pensar qué consecuencias me traerá; porque si no me hubiera equivocado las millones de veces que lo hice, no tendría nada que contar ni nada de qué aprender. He soñado con dar la vuelta al mundo, hacer todo tipo de locuras, casarme en Las Vegas y pasear por el paseo de las estrellas de Hollywood. Nunca se me ha pasado por la cabeza, ni he tenido ilusión de casarme, comprometerme, llevar un vestido blanco un día, para que todo se convierta en rutina. No. A mí me gustan las aventuras, no me gusta tener que seguir un ritmo de vida poco acelerado, no va conmigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario