-¿Justin?-pregunté entusiasmada por dentro-
-¿Justin?-hizo una pausa y rió un poco- No Alessia, soy yo... Jaxon!
-¿Jaxon?-mi entusiasmo se esfumó como la cocaína al ser inhalada-
´¿Cómo puede ser Jaxon? Juraría que Justin fue quien me besó, estaba completamente segura´.
-Jaxon, juraría que tus ojos deberían brillar en la oscuridad-intenté localizar sus ojos azules-
-Alessia, mis ojos no son luces, son ojos jajajaja.
-Jajaja, tienes razón, qué tonta soy-me reí, hice una pequeña pausa de unos segundos y tragué saliva...- Jaxon, ¿por qué me has besado? ¿por qué tanto misterio para verme, ese mensaje, la llamada...?
-Alessia, son muchas preguntas como para responderlas todas ahora... Espera, ¿qué has dicho de llamada?
-Sí, la llamada de número oculto que recibí en la madrugada que me despertó y cuando contesté nadie respondió...
-Alessia... Yo no llamé, sólo te mandé el mensaje, y no te dije quien era porque soy más de sorpresas...¿sabes?
-Espera Jaxon... ¿Tú no me llamaste de un número oculto?-mis manos temblaron, parecía que tenía un parkinson de grado superior-
-No, no te llamé yo...
De repente, mi iPhone sonó y lo miré. Decía "Llamada entrante: número oculto"; supuse que sería el mismo que me había llamado antes y en el instante en que contesté me acerqué más a Jaxon buscando protección.
-¿Sí? ¿Quién es?-Pregunté esperando recibir una respuesta-
-Alessia... -Era su voz, sí. La voz del mismísimo Justin y lo más extraño es que la voz se acercaba junto con unos pasos hasta mi y Jaxon, oí su eco. Me di la vuelta, no veíamos nada, pero se acercó a mí y pude oler ese perfume que usa, su aroma.
-¿JUSTIN?-Me intenté poner seria, pero por dentro una chispita de luz, de esperanza o algo ( no sé exactamente el qué), me hacía sentir bien, joder, yo no podía ocultar lo que sentía por muy enfadada que estuviera.
-Buenas noches princesa-se acercó a mi oreja y me susurró, Jaxon lo escuchó, estaba a mi lado-
-Alessia... Yo creo que aquí sobro...-Le noté mal, triste-
-Sí-dijo Justin-creo que sobras.
-¡No!-Dije cuando escuché sus pasos alejarse- Jaxon!-grité- No te vayas, no es lo que parece.
Jaxon regresó, pude sentir la vibración de sus fuertes pisadas en el suelo de aquella acera donde sin rastro de luz alguna, costaba distinguir una persona de una sombra.
-Alessia, me has confundido con Justin y según ha llegado él, has sonreído por dentro.
-Todo el mundo se equivoca, una pequeña confusión. ¿Cómo sabes que me he alegrado? -Joder, me había descubierto a mí misma, qué gran cagada dios mío-
-No hace falta ser adivino para saber que quieres a Justin, no sé ni por qué lo intento contigo, él siempre será más que yo. Adiós...
Jaxon se alejó corriendo. Empezó a llover unos minutos después y Justin me ofreció su sudadera, corrimos hacia mi coche; bueno, el coche de mi padre que "había cogido prestado" mejor dicho jaja.
Estábamos empapados cuando entramos al coche...
-Oh, has confundido mis besos con los de ese muchacho... Dime, ¿por qué no dejaste que se fuera a la primera? ¿Se te olvida que intentó abusar de ti?-Me miró a los ojos, ya sabéis esas miradas cómplices suyas-
-Sí, los he confundido porque besa fatal, como tú- Dios, Justin besaba de maravilla, pero tenía que incrementar mi orgullo- No dejé que se fuera a la primera porque todo el mundo se merece una segunda oportunidad...
-Ya claro ahora pon de excusa que yo beso mal, eso no es lo que tus labios decían cuando se encontraban con los míos..-Me guiñó el ojo- Hablando de segundas oportunidades... Se las merece todo el mundo, ¿menos yo o qué?
-Pues sí, besas fatal -Levanté una ceja- Tú no te la mereces, no.
-¿Beso fatal? Veamos... -Me besó-
Yo no podía separar mis labios de los suyos, no podía. Besaba tan bien que yo lo definiría como pecado, a todo su ser, un pecado. Porque no se podía ser tan perfecto, no. Pero él lo era.
Paró de besarme.
-No te despegabas de mí... Guauu, ¿tan mal beso que no te despegas de mí? jajaja
-Em... Esto... -Me sonrojé-
-No te pongas roja princesa, solo quiero que me dejes demostrarte que no fue lo que pareció. Que quiero otra oportunidad...
-Justin... Aquello me dolió mucho, mucho muchísimo...
Pero tenía que darle esa oportunidad, por mucho que me hubiera dolido aquello el único capaz de sanar esas cicatrices era él. Él era la cura de absolutamente todos mis problemas. Mi marca preferida de heroína, ese era él. Así que volvimos a ponerle pegamento a nuestras vidas, sí, se podría decir así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario