Hola John, todo ha cambiado desde que te fuiste. Nada es igual, absolutamente nada.
A pesar de que hayan pasado diez años yo no te he olvidado, y tampoco he olvidado esa sonrisa pícara que se te escapaba cada vez que me veías tropezar... Por no hablar de esos hoyuelos que tienes en tus mofletes, cómo me gustaban.
Los días han sido blancos y negros desde tu ida, ya que ni el gris ha hecho acto de presencia en tanto tiempo. Y no me importa lo que pienses por haberte escrito más de mil y una cartas de amor, aunque seguramente ya tienes tu vida hecha y estés casado, con algún que otro hijo y una maravillosa esposa.
Sé que esto no cambiará nada John, pero siempre nos quedará París.

No hay comentarios:
Publicar un comentario